Diário "Esa Extraña Pareja"

Convide a um amigo a visitar este site
 
 
28-05-2002 Etapa 3 Uterga-Estella
Jaime Figueras e José Mari
Como siempre, madrugo. Las calles de Uterga están desiertas cuando empiezo a caminar. Hace fresco, por no decir frío y el forro polar se agradece.

Paso por Obanos sin desviarme hacia Eunate. Luego me arrepentiré pues es una de las mejores iglesias románicas (a pesar de su tamaño) del Camino y aún recuerdo las explicaciones de Alex de hace dos años. Además Denise; peregrina de Montpellier que repite como yo y que casualmente habíamos encontrado llegando a Logroño en el 2000, me dirá al reencontarla en Grañón que hay un albergue nuevo cerca de Eunate en medio del campo, muy bien intalado.

Sigo pues hasta Puente la Reina donde desayuno y al cruzar el puente tomo la foto que incluyo y que complementa la de Jose Mari.

La llegada a Estella, sin incidentes aunque algo tarde. El albergue está muy lleno pero consigo una de las últimas plazas. El hospitalero me reconoce. ¡Vaya memoria!

Recuerdo que en el Camino anterior comimos muy bien en una sidrería pero como es tarde y estoy cansado tomo una albóndigas y una cerveza cerca del albergue y voy a hacer la siesta.

Solo me queda añadir que a partir de Estella me tomo más en serio el cuidado de mis ampollas, que me acompañarán hasta Santiago y cuya curación se inicia en Calzadilla de los Hermanillos. Etapa 16.

Aquí también conozco a unos granadinos que se dedican a la enseñanza y que piensan llegar este año hasta Carrión. Gente muy simpática con los que coincidiré en varias etapas pero que no pude despedir en su final de este año. Sólo recuerdo los nombres del matrimonio más joven: Carmen y José Luís. Es curioso como en el Camino sólo te conocen por el nombre. Apellidos, nivel profesional, cultural, social, económico, etc. etc., no cuentan para nada. Incluso el saludo se ha unificado ya que cualquier peregrino sea de la nacionalidad que sea, te desea:
¡BUEN CAMINO! En todos los acentos imaginables.
Seguro que al leer esto Jose Mari recordará el tono de voz y acento de la japonesita a la que bautizamos precisamente Buen Camino.

Mientras curo mis ampollas conozco también a la simpática brasileña con la que coincidiremos casi hasta Santiago pero de la que desgraciadamente solo sé que se llama Ana, es oftalmóloga y de Salvador de Bahía. Lástima pues nos hubiese gustado enviarle unas fotos.

 
Enviado por Jaime Figueras.
 
Parte integrante do site Caminho de Santiago de Compostela - O Portal Peregrino
Copyright  1996-2003