Diário "Esa Extraña Pareja"

Convide a um amigo a visitar este site
 
 
Recuerdos del Camino de Burgos a Santiago de Compostela, junio 2002
Jaime Figueras e José Mari
Ante todo debo advertir a un eventual lector que esta crónica es para "consumo personal" y obedece a la necesidad que tengo de grabar de alguna forma estos recuerdos y anécdotas para suplir mi falta de memoria. Por el mismo motivo tomé casi cuatrocientas fotografías a lo largo de esta "aventura" que duró veintidós días.

Como ya me ocurrió hace dos años me cuesta concretar las razones que hacen tan atractivo el Camino pues, aunque aparentemente son obvias, creo que no son suficientes para explicar esa atracción especial que ejerce. Debe ser el espíritu medieval que como la niebla mañanera todavía persiste en los senderos que atraviesan las llanuras, mesetas, ríos, páramos, bosques y collados, ciudades cargadas de historia y aldeas perdidas desde Roncesvalles a Santiago.

He tenido el placer, y la suerte, de repetir esta experiencia con mi amigo Jaime Figueras. Es el compañero ideal por su veteranía, su sentido del humor y sobre todo por esa facilidad especial para adaptarse a cualquier circunstancia. Este año lo he visto más entusiasta que hace dos años, que ya es decir.

Los dos esperábamos con ilusión la incorporación en Astorga de nuestro común amigo Javier Garriga, nuevo compañero de salidas montañeras de los miércoles. Desgraciadamente un inoportuno problema de pies le ha impedido llegar a Santiago. De todas formas todavía me asombra lo que ha resistido.

Después de que en la primavera del 2000 una inesperada y maldita tendinitis me obligó a abandonar en León a mis amigos Jaime y Alex, con los que había partido de Roncesvalles, este año he aprovechado la oportunidad que me ha brindado Jaime al volver a hacer todo el Camino completo.

He preferido hacerlo en bici por dos razones: evitar una hipotética segunda tendinitis y experimentar el placer de un pedaleo tranquilo en unas forzosamente cortas etapas, con las ventajas añadidas de la posibilidad de paradas a discreción y desvíos en la ruta, la ausencia de las prisas habituales en las madrugadas, la eliminación del peso directo de la mochila etc. Hacer el Camino en bici te da una mayor autonomía si bien considero fundamental no sobrepasar mucho las etapas del caminante para no convertir el Camino en una carrera de velocidad que te impida disfrutarlo.


De todas formas esta rara combinación de caminante y ciclista ha provocado múltiples comentarios y preguntas de nuestros compañeros de fatigas que no acaban de entenderlo. Al final he optado por decirles que Jaime hace el camino y yo el paseo de Santiago. Alguien nos ha definido como "esa extraña pareja".

La bici se ha portado muy bien. No me ha dado ningún problema, ni siquiera un pinchazo en los 500 Kms. recorridos.

 
Enviado por Jaime Figueras.
 
Parte integrante do site Caminho de Santiago de Compostela - O Portal Peregrino
Copyright  1996-2003