Diário "Esa Extraña Pareja"

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05-06-2002 Etapa 11 Atapuerca - Tardajos
Jaime Figueras e José Mari
Amanecer lluvioso, ventoso y frío. Parece que se repitan las condiciones del 2000.
Soy el último en abandonar el albergue de la Hutte ya que tengo que encontrarme con Jose Mari en el bar de Olmos a algo más de dos Km. También he dado cita a Roser, la valenciana quien ha hecho noche en S. Juan y que se unirá a nosotros para acabar de hacer el trayecto en coche y así descansar su maltrecha rodilla.

Mientras camino bajo la fina lluvia siento el nerviosismo que me produce el finalizar mis once días de soledad y elucubro sobre el resultado final de la rara simbiosis del peregrino caminante y el mecanizado que se inicia hoy y que durará tres semanas.

Llego a Olmos de Atapuerca con la desagradable sorpresa de que el bar está cerrado. Mientras busco un lugar para cobijarme, ya que todo está cerrado y desierto, observo a una mujer en el otro extremo de la calle. Rápidamente me dirijo a ella quien me dice que llame con insistencia en el bar pues la dueña es a su vez la hospitalera y me facilitará la llave del albergue.

Así lo hago y me entrega la llave pero no consigo que me dé desayuno pues tiene prisa en partir hacia Burgos. Así pues me instalo en el albergue, seco mis ropas y consumo dos galletas húmedas y un zumo que aparecen en mi mochila.

Afortunadamente sobre las once aparece Roser y poco tiempo después oigo el motor de Jose Mari que se ha adelantado al horario ya que he pernoctado en Lérida.

Hechas las presentaciones recorremos el feo trayecto hasta Burgos en el Golf de Jose Mari y dejamos a Roser en el albergue. No sé si llegaría a Santiago pues ya no la volvimos a ver.

A continuación nos dirigimos a Villalonquejar donde está la fábrica de L'Oreal y donde dejaremos el coche para recuperarlo al finalizar el Camino.

Nos recibe Alfredo Ortega, el director, quien además nos ofrece un suculento almuerzo castellano y nos acompaña hasta el albergue donde yo esperaré a Jose Mari una vez se equipe y tome su bicicleta.

Empieza a llover de nuevo con lo que Jose Mari se retrasa para al fin poder iniciar nuestro Camino en común. Es decir, el tranquilamente en BTT y yo menos tranquilamente a rebote de calcetín.

Cubro los ocho Km. hasta Tardajos bajo la lluvia y llego empapado de sudor al no haberme sacado inicialmente el forro al ponerme el chubasquero.

Al llegar mi sorpresa es grande al no encontrar al ciclista, quien aparece al cabo de bastante rato y cuando yo ya me he instalado en el albergue de la simpática hospitalera Victoria. No entiendo exactamente el motivo pero él se ha instalado en Rabé de las Calzadas, un par de Km. más allá. Recordando el dicho popular:
"De Rabé a Tardajos no te faltarán trabajos; de Tardajos a Rabé ¡Libéranos Dómine! decido quedarme donde estoy y mañana será otro día.

Esta es quizás la primera anécdota de lo que a partir de ahora se trasformará en un continuo a cual más divertido, pero todo ello estará bien recogido en el diario de Jose Mari que algún día leeremos si consigue pasarlo a limpio en el ordenador.

Al final de esta etapa habré andado 10.6 Km.

 
Enviado por Jaime Figueras.
 
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