Albergue de Peregrinos
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Brasil, jacobeo. Un albergue internacional
Texto y foto: Antón Pombo

El Correo Gallego - 03/04/2005

La creación de albergues “ nacionales ” no es algo nuevo en el panorama del Camino de Santiago. Muy cerca de A Veiga, en el mismo valle del Valcarce y en el limex del antiguo reino de Galicia, la humilde aldea de Ferrerías acogió un hospital fundado en 1178 por los reyes ingleses. Esta práctica ha vuelto a ser actualidad con diversas actuaciones, y a día de hoy tenemos el albergue “de los italianos” en Puente Fitero; el “de los británicos” o Gaucelmo, en Rabanal del Camino; o el “de los alemanes”, subiendo a O Cebreiro, en A Faba. Son iniciativas de cofradías y asociaciones que proyectan el orgullo patrio en el ambiente cosmopolita de la peregrinación.

Pues bien, al grupo de los albergues citados hemos de añadir, desde enero de 2005, el brasileño de Nossa Senhora da Aparecida, la Virgen negra patrona del gran país sudamericano. Con la colaboración desinteresada de muchas personas y colectivos, el edificio del antiguo albergue Sarracín, gran local situado a la entrada del pueblo, se encuentra en pleno proceso de remodelación. Los verdaderos promotores de la iniciativa son Acacio y Orietta, que después de haber ejercido como hospitaleros en los albergues de Ventosa y Calzadilla de la Cueza, ya forman parte del Camino. En 2004 tuvieron la fortuna de conocer a Itavira, que , amén de trabajar como el que más a pie de obra , se ha convertido en “ mecenas ” de tan ilusionante proyecto.

Acacio, que lleva 16 años en el Camino, ha intentado por todos los medios crear un albergue que mostrase la “ cara de Brasil”. En el 2000 parecía que el sueño se iba a cumplir, nada menos que en Compostela, con el apoyo de su compatriota Angela de la Prini, pero su grave enfermedad frustró la iniciativa . Un paso atrás . Un año después, con el patrocinio de Paulo Coelho y formando parte de un ambicioso proyecto, que consistía en crear una fundación con universidad en lo alto del Pirineo ( entre St. Jean-Pied-de-Port y Roncesvalles), poco faltó para que se adquiriesen los terrenos , pero la ocupada agenda del escritor puso un nuevo freno. Otro paso atrás . Acacio, a pesar del aparente malfado, no tiró la toalla. Cuando se fue a Brasil para poner en marcha el Caminho do Sol , moderno remedo del jacobeo y escuela de peregrinos , ya conocía a Margarete, la mujer de Itavira, y animando al segundo a que peregrinase consiguió, a través de un gran cúmulo de casualidades, que la magia del Camino lo atrapase. Luego fue adquirir el traspaso del albergue y ponerse manos a la obra .

“La idea de nuestro albergue es que se convierta en una Casa del Brasil, de la hospitalidad brasileña, pero no en un centro exclusivo para los brasileños, sino en un foco difusor de nuestra cultura . Queremos potenciar el espíritu que hoy se va perdiendo en el Camino, aquel que nos invita a compartir lo que tenemos, cosas materiales y experiencias humanas. Al pie del puerto que conduce a Galicia, además, vamos a jugar un papel en la divulgación de lo que aguarda al peregrino ’”.

Itavira es una persona racionalista y práctica, pero reconoce que el Camino lo cautivó en su primera experiencia. “Acacio, Orietta y yo somos sólo el instrumento del deseo de muchas personas, y el albergue , que responde a una fuerte demanda , es tan sólo la concreción de muchas voluntades. Crear el albergue del Brasil es un hecho histórico en el Camino y nuestra propuesta no es sólo la cuestión de plantear un lugar como la Casa del Peregrino , sino también como un centro en el que divulguemos la cultura brasileña más allá de los tópicos del fútbol, la samba , las mulatas o las playas de Río de Janeiro ..., el Brasil real y su rica cultura de mestizaje entre portugueses, españoles, negros e indios, y todo ello no con un criterio regionalista, sino universalista . Las asociaciones jacobeas, la administración brasileña y muchos amigos nos van a apoyar”.

Entre las iniciativas que pronto serán realidad en este albergue se cuenta la Biblioteca Paulo Coelho , dedicada al gran promotor de la peregrinación, con su Diario de un mago , entre los de aquella nacionalidad. “Los brasileños –señala Acacio– somos diferentes , no sé si mejores o peores que otros, pero diferentes , y esa diversidad queremos que tenga un lugar en el Camino”. En la decoración ya están presentes cuadros, piezas de artesanía, libros y otros objetos procedentes del Brasil como la Namoradeira, figura de medio cuerpo que es colocada en los balcones del estado de Minas Gêrais para confundir a los hombres que pasan, o un arco con flechas realizado por los indios del Amazonas .

“La contribución financiera es importante , pues carecemos de subvenciones, pero desde la base nos llegan el cariño y el calor de la gente . Paso a paso, de forma providencial , vamos consiguiendo la ayuda precisa para funcionar , y en gran medida con la colaboración de voluntarios de varios países ”. Para los brasileños, la entrada del euro ha supuesto un duro mazazo a su capacidad para cruzar el charco y adquisitiva, y en las estadísticas por nacionalidades , elaboradas cada año por la Oficina de la Peregrinación, han bajado varios puestos. En este sentido , la presencia de este albergue va a generar un renovado interés por la peregrinación, así como un vínculo sentimental para los que no puedan acercarse a España.

“Aquí vamos a ofrecer a los peregrinos 46 plazas, pero no sólo queremos llenar de camas el local , según el modelo de la lata de sardinas, y liberamos una sala para dedicarla a la meditación, la lectura en silencio y la oración. El ciclista aquí será bienvenido, y no marginado como los leprosos de otro tiempo, pues también es un peregrino con todos los derechos. Abriremos a las 13.00 horas y no pondremos un horario de salida espartano : queremos ser flexibles. Tendremos una comida comunitaria, con la ayuda de todos , en la mesa redonda exterior cuando el tiempo lo permita; hasta donde sea viable, intentaremos ofrecerla sin cobrar ”.

Ante la multiplicación de la oferta , pues en el Valcarce abundan los albergues públicos y privados , Acacio responde con sabiduría: “Nosotros no pensamos en la concurrencia, pues yo creo que cuando el peregrino camina despierta los sentidos , y él bien sabrá a donde quiere ir . Ese peregrino que llegue hasta aquí se quedará, por lo que no es preciso esforzarse en atraerlo con técnicas comerciales ”. Pese a todo , el material divulgativo del albergue , impreso en negro y rojo, resulta sumamente atractivo.
 

Enviado por Acácio da Paz
 
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